lunes, junio 18, 2007

El peor de los pecados

Borges decía en su poema "El Remordimiento":

"He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz."

Así creo que es para la mayoría de nosotros, habitantes de Sudaquia modelo siglo XXI. Parafraseando a Borges, yo diría, primero de mí mismo, que no he sabido ser feliz. Que me dejo llevar por el rebaño, buscando la felicidad en eso que creo es la felicidad. La que me quieren vender, la que me quieren encajar, la que yo mismo me convenzo de alcanzar. ¿Y cómo sé qué es la felicidad?. ¡Por los otros!. Así aprendemos a ser felices, a ver qué es lo que hace felices a los demás, sin preguntarnos qué nos hace felices a nosotros. O sin entenderlo.

¿Cuánto tiempo paso deseando lo que luego descubro que no me hace feliz?...¿cuánto le doy a aquéllo que me hace reír?. ¿Cuándo me permito eso que me gratifica?. ¿Por qué medir la felicidad en cantidad y no en calidad?. ¿Y es cuantificable la felicidad?.

Yo no sé qué es la felicidad para mí. Por ahora sólo sé que si no me decido a vivir mi vida de una vez por todas, la felicidad será siempre eso que les pasa a los demás.

1 comentario:

una lectora anónima dijo...

Solamente

ya comprendo la verdad

estalla en mis deseos

y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios

ya comprendo la verdad

ahora
a buscar la vida

Alejandra Pizarnik