domingo, agosto 30, 2009

El oráculo

Un antiguo rey aqueo estaba por iniciar la guerra contra sus vecinos jonios, pero antes de lanzarse a tal empresa decidió consultar al oráculo. Envió, pues, a su esposa con la siguiente pregunta: "¿Triunfaré o moriré en la guerra que estoy por comenzar?".

Los sacerdotes consultaron a la pitonisa y dieron la respuesta del oráculo, por escrito, a la esposa del rey. Decía así: "Irás vencerás nunca en batalla morirás". Convencido de que los astros estaban a su favor, el rey inició la guerra a la mañana siguiente, con estas palabras: "Ya ves mujer, los dioses están conmigo, la victoria está asegurada".

En la primera batalla, el rey, que iba al frente de sus hombres, fue ensartado por una lanza enemiga, levantado por el aire y arrojado al medio de las hordas enemigas. Desmoralizado por tan indigna y sorpresiva muerte, su ejército se batió en retirada. Muchos murieron. La guerra había terminado.

Enterada la esposa del rey del desastre, corrió al oráculo para quejarse por las falsa profecía dada. El sacerdote, con calma, tomó el pergamino en donde habían anotado la respuesta de la pitonisa y, añadiendo un par de comas al texto, explicó: "Su majestad ha interpretado erróneamente al oráculo, pues su mensaje era claro como el agua: Irás, vencerás nunca, en batalla morirás".

sábado, agosto 15, 2009

The Lord of the Rings

Three rings for the Elven-kings under the sky,
Seven for the Dwarf-lords in their halls of stone,
Nine for the Mortal Men doomed to die,
One for the Dark Lord on his dark throne,
In the Land of Mordor where the Shadows lie.

One Ring to rule them all, One Ring to find them,
One Ring to bring them all and in the darkness bind them
In the Land of Mordor where the Shadows lie.

Leído por ahí

Do not stand at my grave and weep;
I am not there. I do not sleep.
I am a thousand winds that blow.
I am the diamond glints on snow.
I am the sunlight on ripened grain.
I am the gentle autumn rain.
When you awaken in the morning hush
I am the swift uplifting rush
of quiet birds in circled flight.
I am the soft stars that shine at night.
Do not stand at my grave and cry.
I am not there. I did not die.

jueves, agosto 13, 2009

La vida

Tener verdadero éxito en la vida es: reír mucho y muchas veces; ganar el respeto de personas inteligentes; gozar del cariño de niños; ganar el reconocimiento de personas cualificadas y saber soportar la traición de falsos amigos; apreciar la belleza; buscar lo mejor en los demás; dejar el mundo un poquito mejor de como lo encontraste; saber que al menos alguien ha vivido mejor gracias a vos.

domingo, julio 19, 2009

“Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado. ¡Pero con el sobretodo te quedaste!. Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo.
Y protestás. ¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán!, eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta. ¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de Estado porque no hay té de Ceilán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero..., ¡no hay té de Ceilán!”

Enrique Santos Discépolo
1951

jueves, julio 16, 2009

Parecidos

¿En qué se parecen los liberales y la jerarquía católica?...menos en los ropajes, ¡¡¡en todo!!!.
Veamos:

La Iglesia habla con sentencias. Las mismas constituyen su dogma. No explican nada, hemos de creer en ellas o no. "Jesus resucitò". "Cojer està mal".(menos para los sacerdotes, claro).
Los liberales tambièn lanzan sentencias (y como la biblia hace muchos siglos que se repiten a sì mismos aunque la realidad haya cambiado...), por ejemplo: "el mercado se autorregula".

La iglesia se llena la boca hablando de "la opciòn por los pobres", pero te cobra el casamiento, el bautismo, la vela a San Cayetano, maneja bancos, finanzas, inversiones, joyas, etc....
Los liberales afirman que sus recetas salvan a los pobres del populismo...y eso puede ser cierto. De lo que no los salva es de la recesiòn, de la pobreza, de la desnutriciòn, de la falta de oportunidades, de la desigualdad...

La iglesia en la Argentina apoyò sobre todo el ùltimo golpe militar...Los liberales tambièn, y de la mano de Martinez de Hoz, Alsogaray y tantos otros detruyeron en 30 años lo que quedaba de la industria nacional y de la clase media.

La Iglesia sigue afirmando las mismas leyendas desde hace 2000 años: que el gènesis, que el fin del mundo, que la tierra es el centro del universo, etc...y por mantener esos dogmas persiguiò y matò.Los liberales en nombre de la libertad, del mercado y de la libre empresa (simpre en nombre de palabras bonitas) vacìan paìses y esquilman poblaciones enteras, sòlo para que unos pocos se hagan inmensamente ricos...

La iglesia creò el opus dei...para no sentirse culpable de sus riquezas obscenas...¡y los liberales se afiliaron al opus dei para calmar sus conciencias!!!!¿Más claro?...echàle agua (bendita).Chau.

sábado, julio 04, 2009

Barbijos mentales

Hay en el país una inconmensurable abundancia de estupidez. Los medios y los grandes laboratorios, junto con otras muchas grandes empresas lo saben. El resultado casi inevitable de esta ecuación es la gripe porcina, entre otras tantas histerias. Nunca sabremos si fue creada en laboratorio, como nunca sabremos quiénes mataron a Kennedy, aunque la verdad, muchas veces, se intuye.

He visto gente al borde de un ataque de nervios, sintiendo realmente como si la parca anduviera por la calle a plena luz del día. He visto a imbéciles de toda edad y nivel socioeconómico agotar reservas de alcohol en gel; he visto a estúpidos de toda laya pontificar sobre los peligros del mal porcino y sobre las medidas que se deberían tomar. He visto, por último, a médicos que callan y dicen, como los medios, sólo una parte de la verdad, lo cual es, al fin y al cabo, lo más parecido a la mentira.

Sólo importa actuar, si la tele lo dice, hay que comprar barbijos y gel. Nadie une ideas, nadie razona, nadie investiga un poco más. 44 muertos por deficiencias respiratorias o inmunológicas ponen en alerta máxima a un país. Lástima que no ocurre lo mismo cada año con los 3000 que mueren de gripe común, o las decenas de miles que fallecen por accidentes de tránsito. No hay mente, ni pensamiento, ni espíritu crítico. Es el instinto puro, es el imbécil, el neocavernícola, el summun de la idiotez.

Pero el experimento ya está hecho: ahora sabemos que basta hacer sonar una alarma para que el rebaño salga corriendo a comprar lo que se diga, y se ponga barbijos y enjuague sus manos hasta el hartazgo con gel. En otra ocasión -porque habrá otras, a no dudarlo- serán otros los productos a consumir en la histeria programada.

Pero la estupidez se paga muy cara. Ahí están los yanquis con su adorado Bush. Ahí los alemanes con Hitler y nosotros, con De la Rúa y, más cerquita en el tiempo, los porteños con don Macri, quien, recordemos, vetó la ley que creaba un laboratorio porteño que crearía medicamentos genéricos y que hoy podría estar abasteciendo de gel al rebaño pelotudo.

Pero no se preocupen: cuando los estúpidos se queden en sus casas, dejen de consumir, ahí sí, ya verán, la gripe porcina pasará a la historia. Porque los que mueven los hilos pueden tolerar cualquier cosa, menos que se deje de consumir.

miércoles, junio 17, 2009

Ventaja

La ventaja de la Iglesia es que, aunque a veces no lo parezca, al gestionar lo que está arriba, gobierna lo que está abajo.

Las intermitencias de la muerte
José Saramago

lunes, junio 15, 2009

Ayer me pegaron

Ayer domingo me pegaron.

Me sentí mal, como casi siempre últimamente. Dormí gran parte del día y el resto se alargó en cafés y lecturas. A la noche salí a buscar algo dulce. Tan mal me sentía que tuve vergüenza de entrar en el farmacity de al lado. No pude parar y caminé casi sin sentido. Crucé, dí la vuelta manzana, y cuando ví el Mc Donald's me atreví a entrar. Pedí el menú más grande que ví, para llenar con placebo de afectos el vacío interior.

Cuando me iba, los ví y la imagen me pegó: en los ojos, en el alma. Un hombre en una silla de ruedas especial, inmóvil. Otro le daba de comer una hamburguesa en la boca. Valientes ambos para estar ahí, frente a la mirada de todos. Valientes de una vida que yo intuí sin sentido, ambos lo eran, me dije. O acaso cobardes de la muerte que no se animan.

Yo soy indigno de ambos pareceres. En ese momento sólo me sentí indigno de sentirme mal.

¿Por qué esa imagen ahí, justo delante mío, en ese momento preciso?, ¿por qué ese golpe a mi propio dolor?. No importa. No me duró mucho. El vacío de adentro es capaz de consumir esa escena y mil millones más.

Motivos

Quisiera encontrar una razón, un motivo
para morir,
porque ya no encuentro ninguno
para vivir.

viernes, mayo 08, 2009

Llantos callejeros

Hoy vi a una chica llorando.

Iba por la calle, tapándose las lágrimas, como si llorar fuera una vergüenza. Era joven, adolescente. Me pregunto por qué me llama o nos llama tanto la atención cuando alguien llora en público. ¿Acaso no sabemos lo que es llorar?; el dolor, ¿debe ser siempre un acto privado?.

Hace un tiempo ví también una nenita de unos tres años o menos, caminando por una peatonal con su mamá al lado. La chiquita llevaba dos inmensos (para ella) paquetes de pochoclos y deambulaba con toda la dificultad que supone a esa edad caminar. De repente una de las bolsas de pochoclos se lo volcó y la mitad del contenido se desparramó sobre la peatonal. La chiquita no terminó de sorprenderse que la mamá le gritó y le sacó violentamente la bolsa y media que le quedaba y comenzó a caminar, dejándola atrás.

Pude ver la cara de la nenita. A la sorpresa de los pochoclos derramados, se le sumó el injusto enojo de la mamá. Se puso a llorar y nada me pareció más triste que esa enanita de la vida, sola, llorando en medio de una multitud de gigantes que, indiferentes a su alrededor, no querían entender su tristeza.

miércoles, octubre 22, 2008

Una llama al viento

De cimas no sondadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue sabio en sus abismos -y humilde, humilde, humilde-
porque no es nada una llamita al viento...

Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...
Era una llama al viento y el viento la apagó.

-Porfirio Barba Jacob

lunes, octubre 13, 2008

Cuando en lo alto

Cuando en lo alto el cielo no había sido nombrado,
no había sido llamada con un nombre abajo la tierra firme,
nada más había que el Apsu primordial, su progenitor,
Mummu-Tiamat, la que parió a todos ellos,
mezcladas sus aguas como un solo cuerpo.

No había sido trenzada ninguna choza de cañas, no había aparecido
marisma alguna,
cuando ningún dios había recibido la existencia,
no llamados por un nombre, indeterminados sus destinos,
sucedió que los dioses fueron formados en su seno.

Comienzo del poema babilónico "Enûma Elis"
-1200 a.c.

sábado, septiembre 13, 2008

LLévame

Quiero olvidar que vivo: llévame a donde sea,
y una noche triste, cuando no me quieras
secaré los ojos y me iré a bogar
por los mares negros que tiene la muerte,
para nunca más.

Alfonsina Storni

martes, septiembre 02, 2008

Se dice por ahí

Dijo el Profeta: "Tendrán ojos y no verán".
Dicen los otros: "Lo que importa es el ahora. La mejor calidad al mejor precio. Nuestra gente es lo más importante para nosotros. Vos elegís. Sos libre".

Dijo la Voz en el Desierto: "Tendrán oídos y no oirán".
Dicen los demás: "Con este invento se acabará el hambre en el mundo. Habrá más oportunidades para todos. Esto es el futuro. Ya no habrá más guerras".

Dijo, por fin, el Enviado: "Tendrán boca, y no hablarán".
Dicen todos: "No sabemos lo que queremos, pero lo queremos ya".

Y la tierra lloró por sus hijos: ciegos, sordos, mudos.

lunes, julio 28, 2008

La guerra del Silencio

He dicho todo cuanto debía decir en este mundo. Ahora mi silencio será provechoso; y no mis palabras. Tengo mi tambor y mi vara, látigo de las cosas vivientes. Juntos hablarán con los tambores de mis hermanos brujos. Yo no hablaré. Me encaminaré hacia las montañas a trabajar en el silencio que necesitamos.
Comenzará pequeño, como una piedrecita en mi garganta, y se hará grande...se hará invencible, bajará como agua caliente y tupida por las laderas del este. Descenderá y ahogará a su paso el vocerío del Odio; el estrépito que impide escuchar el crecimiento.

-Liliana Bodoc
Los Días del Fuego

jueves, mayo 01, 2008

Amores que matan nunca mueren

Yo no quiero un amor civilizado,con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasadoy vuelvas del mercadocon ganas de llorar.
Yo no quiero vecínas con pucheros;yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,cortarme la coleta,brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres,
porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzanados veces por semana sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguaceroni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado;no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,ni carne ni pecado,ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste; yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
-Joaquín Sabina
(gracias Juanma por el texto)

sábado, abril 26, 2008

Volver

De tanto en tanto las ensoñaciones y los olvidos que yo mismo me tejo se deshacen, misteriosa y súbitamente. Entonces lo recuerdo todo: que estoy vivo, que respiro, que tuve un pasado que se proyecta tenazmente en mi presente. Y también está ella, la sombra de la que hablaba Borges, la desdicha que se asoma cada tanto para recordarme que ella ha recibido el arduo mandato de perseguirme con obstinación.

Si pudiese, lo haría. Viajaría en el tiempo y volvería a ese enero de 1998, esa fecha que todavía me emociona. Si nada cambia de aquí al día de mi muerte, que siempre presumo cercano, quisiera morir recordando ese instante. Y después volverme espíritu, un puro recuerdo que aletea para que las miserias y las indignidades de la vida material ya no tengan poder sobre mí, para que ya nada pueda indignarme o entristecerme. Seré así, como hoy, el recuerdo propio e inmortal de una felicidad que pasó por acá en puntas de pié, como colándose en un descuido de los dioses.

miércoles, abril 16, 2008

Ucronía

Tuve un sueño profético. Vi un campo arreglado por el hombre, sin pastizales ni cultivos que estorbaran la vista o el tránsito. En medio de aquél jardín con destino funcional, una pequeña ciudad con edificios de apenas seis pisos, todos iguales. A su manera, imitaban la perfección del entorno con su despojada arquitectura, casi aséptica. Ahora que lo pienso bien, más que edificios, aquellas construcciones me recordaban a algún tipo de pirámide. Las ventanas, sin embargo, acusaron mi error de percepción. Eran viviendas, pero sin gente a la vista me permití volver a dudar.

En el centro del semicírculo de aquellos sobrios palomares, se erguía una fuente de cemento blanco, lisa y apenas bañada por un chorro de agua que se asemejaba más a un bebedero que a una fuente. Cerca de ella, dos personas caminaban con languidez tomadas del brazo. Eran jóvenes, muy jóvenes, pero llevaban en la cara el signo de un cansancio acumulado por décadas. Creo haberles preguntado algo en castellano, pero no me respondieron. Intenté con un inglés rudimentario, y uno de ellos, no sin sorpresa en su rostro, me contestó amablemente que aquél lugar no tenía nombre y que si yo preguntaba eso, indudablemente sería uno de aquellos durmientes que los hombres del siglo XXI congelaron para que, soñando como momias sagradas de una ciencia obstinada, despertaran en el futuro.

sábado, marzo 22, 2008

A veces pasa: me mirás.
Y yo lo siento así,
como un sueño lindo, sereno,
para abrazar la mañana
y desperezarse sonriendo.

Me despierto y me hago niño,
me apaciguo en tu sonrisa.
Me basta esa dosis mínima,
justa, chiquita, de tu mirada.
Y ya nada más pretendo.

Una palabra, una insinuación,
un pacto, un juramento:
una mirada, nada más,
y el infinito es un momento.