sábado, mayo 15, 2010

My Last Breath

Hold on to me love
you know I can't stay long
all I wanted to say was
I love you and I´m not afraid
can you hear me?
can you feel me in your arms
Holding my last breath
safe inside myself
are all my thoughts of you
sweet raptured light,
it ends here tonight.
I'll miss the winter
a world of fragile things
look for me in the white forest
hiding in a hollow tree (come find me)
I know you hear me,
I can taste it in your tears.
Holding my last breath
safe inside myself
are all my thoughts of you
sweet raptured light,
it ends here tonight.
Closing your eyes to disappear
you pray your dreams will leave you here,
but still you wake and know the truth -
no one's there.
Say goodnight, don't be afraid
calling me, calling me, as you fade to black.
(say goodnight) holding my last breath
(don't be afraid) safe inside myself
(holding me) are all my thoughts of you?
sweet raptured light,
it ends here tonight.
Holding my last breath
safe inside myself
are all my thoughts of you?
sweet raptured light,
it ends here tonight.
Holding my last breath...

jueves, mayo 13, 2010

Quiero olvidar

Quiero olvidar que vivo: llévame a donde sea
y una noche triste, cuando no me quieras
secaré los ojos y me iré a bogar
por los mares negros que tiene la muerte,
para nunca más.

Alfonsina Storni

lunes, mayo 10, 2010

Un beso, sin ilusión ninguna

Nada os pido. Ni os amo ni os odio. Con dejarme
lo que hago por vosotros hacer podéis por mí...
¡Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir!...

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
¡El beso generoso que no he de devolver!

Manuel Machado
Adelfos
(fragmento)

viernes, mayo 07, 2010

Buenos Aires

Y la ciudad, ahora, es como un plano
de mis humillaciones y fracasos;
desde esa puerta he visto los ocasos
y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
me han deparado los comunes casos
de toda suerte humana; aquí mis pasos
urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
el fruto que le debe la mañana;
aquí mi sombra en la no menos vana
sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
será por eso que la quiero tanto.

J. L. Borges
El otro, el mismo

Contrabandistas de palabras

Los pies de Yang Huanyi habían sido atrofiados en la infancia. A los tumbos caminó su vida. Murió en el otoño de 2004, cuando estaba por cumplir un siglo.
Ella era la última conocedora del Nushu, el lenguaje secreto de las mujeres chinas.
Este código femenino venía de tiempos antiguos. Expulsadas del idioma masculino, que ellas no podían escribir, habían fundado su propio idioma, clandestino, prohibido a los hombres. Nacidas para ser analfabetas, habían inventado su propio alfabeto, hecho de signos que simulaban ser adornos y eran indescifrables para los ojos de sus amos.
Las mujeres dibujaban sus palabras en ropas y abanicos. Las manos que los bordaban no eran libres. Los signos sí.

Eduardo Galeano
Espejos

lunes, mayo 03, 2010

Stranger

Turn Around
Turn Around and fix your eye in my direction
So there is a connection
I can't speak
I can't make a sound to somehow capture your attention
I'm staring at perfection
take a look at me so you can see
how beautiful you are
you call me a stranger
you say I'm a danger
but all these thoughts are leaving you tonight
I'm broke and abandoned
you are an angel
making all my dreams come true tonight
I'm confident
but I can't pretend I wasn't terrified to meet you
I knew you could see right through me
I saw my life flash right before my very eyes
and I knew just what we'd turn into
I was hopeing that you could see
take a look at me so you can see
you call me a stranger
you say I'm a danger
but all these thoughts are leaving you tonight
I'm broke and abandoned
you are an angel
making all my dreams come true tonight
you are an angel
making all my dreams come true tonight
take a look at me so you can see
how beautiful you are
beauty seems so far away
I'd have to write a thousand songs to make you comprehend how beautiful you are
I know that I can't make you stay
but I would give my final breathe to make you understand how beautiful you are
understand how beautiful you are.

Second Hand Serenade
>para escuchar la canción:
http://www.lyricsmania.com/stranger_lyrics_secondhand_serenade.html

sábado, abril 17, 2010

Llévame

Quiero olvidar que vivo: llévame a donde sea;
Enrédame en tu alma; la aurora centellea.
Tómame entre tus manos como blanco capullo
Y muéstrame a los dioses con gloria y con orgullo.
¡Llévame! Está la noche muy negra y muy sombría!...
La muerte por los mundos anda de cacería.
Hazme olvidar lo mucho que me pesa en los hombros
Esta carga pesada de pesados escombros.
¡Libértame! En tus manos yo quiero pesar menos
De lo que pesan—luces—los pensamientos buenos.
Liviana más que el aire, más que el aire liviana;
Como globo de espuma que asciende en la mañana.
Espuma, brisa, aroma, capullo, flor, fragancia:
Llévame para siempre sin rumbo ni distancia.

Alfonsina Storni

Animal Cansado

Quiero un amor feroz de garra y diente
Que me asalte a traición en pleno día,
Y que sofoque esta soberbia mía,
Este orgullo de ser todo pudiente.
Quiero un amor feroz de garra y diente
Que en carne viva inicie mi sangría,
A ver si acaba esta melancolía
Que me corrompe el alma lentamente.
Quiero un amor que sea una tormenta,
Que todo rompe y lo remueve todo
Porque vigor profundo la alimenta.
Que pueda reanimarse allí mi lodo,
mi pobre lodo de animal cansado,
Por viejas sendas, de rodar, hastiado.

Alfonsina Storni

Dolor

Quisiera esta tarde divina de octubre
Pasear por la orilla lejana del mar;
Que la arena de oro, y las aguas verdes,
Y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
Como una romana, para concordar
Con las grandes olas, y las rocas muertas,
Y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
Y la boca muda, dejarme llevar;
Ver cómo se rompen las olas azules
Contra los granitos y no parpadear;
Ver cómo las aves rapaces se comen
Los peces pequeños y no despertar;
Pensar que pudieran las frágiles barcas
Hundirse en las aguas y no suspirar;
Ver que se adelanta, la garganta al aire,
El hombre más bello; no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
Perderla, y que nunca la vuelva a encontrar;
Y, figura erguida, entre cielo y playa,
Sentirme el olvido perenne del mar.

Alfonsina Storni

miércoles, abril 14, 2010

El llanto de Al Andalus

Apenas comenzado el año de Nuestro Señor de 1492, siendo el 897 de la Hégira del profeta Mohamed, la joya de Al Andalus, la ciudad de Granada, cayó en manos de los Reyes cristianos Don Fernando y Doña Isabel.

La perdió en fiero combate el rey Muhammad XI; Boabdil le decían los fieles de Cristo, pero había nacido con el presumible nombre de Abu 'Abd Allāh.

Al abandonar su ciudad querida, después de entregar las llaves a los reyes de Castilla y Aragón, Boabdil miró atrás y viéndola tan magnífica, lloró sin consuelo.

Entonces, su madre Aixa, la sultana, lo corrigió: "Haces bien en llorar como mujer lo que no has sabido defender como hombre".

Mientras tanto, los reyes cristianos lloran por la inconmensurable belleza de la recién descubierta Alahambra. Tan imponente es, que no se atreven a mancillarla con cruces o bautismos.

Todos lloran: por Al Andalus, y por la gloria perdida de la dinastía Nazarí.

lunes, abril 12, 2010

La felicidad y el suicidio

"Quizá la más notoria característica de la madurez sea la aceptación de la felicidad posible y, consiguientemente, de todas las incapacidades del mundo. Comprendemos todo lo que no podrá ser -la felicidad absoluta, la plenitud- y vivimos conforme a esos muros y sus limitaciones. Todo ello es razonable, mesurado, equilibrado, y puede implicar un nada desdeñable grado de felicidad acomodaticia, de dicha reducida. Tal vez radique ahí buena parte de la sabiduría. Por el contrario, el inmaduro (tras la edad de la inmadurez) se define por no aceptar los límites y buscar en todo momento la plenitud total que caracteriza a la adolescencia antes de decidirse. Aspira a un todo encendido, y, al no conseguirlo y no cejar en el intento, resulta (para los demás) raro, quimérico, infantil. Se empeña en conseguir imposibles, y, al ir siendo arrojado de las sucesivas e inalcanzables alturas, ha de refugiarse en la muerte como pasión y solución. Como el único imposible -esto es, más allá- posible y aun deseable.

Un inmaduro -según lo acabo de describir- es un ser sufriente. Padece en sí todas las contradicciones de la vida, las desgarraduras todas de los opuestos que, sin embargo, son apetecibles. Pero halla en esta tensión un grado de creatividad muy infrecuente, y una pasión por la vida que, aunque parezca arrastrarle a lo contrario, es apetito de gozo e intensidad. Claro que habitualmente el inmaduro -inadaptado a la vida corriente- es un ser que se autodestruye, de alguna manera, porque eso es precisamente la vida, de la que la felicidad acomodaticia se preserva."

Luis Antonio de Villena

Noche

¡Noche, oh noche!
¿Qué has fallado y callado?
Llevo sombrero de copa.
Nadie está conmigo...
Soy un solitario...
Ante el espejo destrozado.

Hasta pronto, amigo, no sientas lástima,
sin dar la mano me voy, sin palabras.
En la vida, morir no es nada nuevo
ni es nada nuevo vivir, por supuesto.

Sergei Esenin

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
¡El beso generoso que no he de devolver!

Manuel Machado

Debajo de mi vestido ardía un campo con flores alegres
como los niños de la medianoche.
El soplo de la luz en mis huesos cuando escribo la palabra tierra.
Palabra o presencia seguida por animales perfumados;
triste como sí misma, hermosa como el suicidio;
y que me sobrevuela como una dinastía de soles.

Alejandra Pizarnik

miércoles, abril 07, 2010

El triunfo del genocidio

"En una extensión equivalente a un mes y veinticinco días de marcha, he arrasado los distritos de Elam. He esparcido allí la sal y plantado zarzas. Me he llevado a Asiria, como botín, a los hijos de los reyes, los hermanos de los reyes, los miembros de la familia real, jóvenes y viejos, los prefectos, los gobernadores, los caballeros, los artesanos.
Me he llevado también a los habitantes, hombres y mujeres, adultos y niños, caballos, mulas, rebaños de ganado mayor y menor, más numerosos que una plaga de langosta. He traído a Asiria el polvo de Susa, de Madaktu, de Haltemas y de sus otras ciudades. He suprimido en el campo la voz del hombre, el paso de los rebaños, los gozosos gritos de alegría, y los he sustituido por onagras, gacelas y demás animales salvajes."

Assurbanipal, rey de Asiria.
Circa 669 A. de C.

sábado, abril 03, 2010

El rey enamorado

Así habló Ur Nammu, rey sumerio, el rey enamorado:

"Para Innana, su dama, Ur-Nammu, el hombre poderoso, rey de Ur, rey de Sumer y Acad, ha construido su templo."

Y aquí sus palabras, transcriptas tal y como sonaron hace cinco mil años:

"Innana nin-ani ur-nammu nita-kala-ga lugal-uri-ma lugal-ki-en-gi-ki-uri-ke e-a-ni mu-na-du."

Es el registro más antiguo que se conoce de un enamorado. Innana ya no está. Tampoco camina ya por Ki Engi su amado y poderoso rey. Pero la impronta de su amor perduró a través de los siglos en una tablilla de arcilla.

miércoles, marzo 31, 2010

Nacer, morir, llorar, sonreir

"Cuando naciste, vos llorabas y todos alrededor sonreían; vive tu vida de forma tal que cuando mueras vos sonrías y todos alrededor lloren."

Océanos

Quisiera poder olvidar los sueños perdidos
Quisiera navegar por el mar infinito
No es que le tema a tus ojos
Es mi corazón el que me asusta
Como podrías ser
Como yo quiero que sea
Como puede el destino complacerme?
Llenos de todo, esta comedia amarga
Debe terminar.
Cuando amas, sueltas a volar las aves
Que nunca más podrás volver a tener
Vuelan con vuelo propio
Tu razón ya no es dueña de ellas nunca más
Ya no quiero amar
No quiero subir al cielo de mi alma
Y ver la negrura del vacío en toda su extensión
Quiero navegar por el mar infinito
De los sueños predichos
De las ansias aún no colmadas
Perderme en sus aguas inmemoriales
Originales, vastas como lo desconocido
Y descubrir el secreto que ellas guardan.
Tus aguas profundas me abrazan
Son profundas, frías,
Como mi desolación
Enfrían mi corazón, templan mi alma
En ellas ya no hay penas ni dolor
Aprendí a decir adiós, supe amar
Allá voy, Oceanos, tu me recibirás hoy
Principe del Olvido, señor del Adiós
Lluvia de dolor, frío sabor, amarga derrota
Dulce frustración, tibia apatía que se despliega
Como flores al sol. Dime si no te he sido fiel,
Devuélveme a la superficie si me equivoco
Que no dude tu brazo en levantarme
O arrastrarme más aún al frío eterno
Del que no he de volver sin amor
Sientes la fuerza de mi interior?
Sientes la vida aferrándose a su
Inútil caparazón?
No ha de temblar tu mano
Llévame a tu interior
Donde los sueños se pierden para siempre
Donde no hay amargor
Quiero ser parte de tu triste mundo, hoy.
Ya no quiero amar, ya no.
Mi vacío interior te asombra,
Pero es más vasto que tu océano,
Que tu orgulloso mar
Porque tu reino es iconmensurable
Inabarcable
Pero el mío no tiene fin
Olas de dolor en las playas
mi corazón
Vez tras vez, por toda la eternidad
Movimiento infinito
Que no acabará jamás
Por Dios, que amé!
No lo puedes negar,
Hubo una vez, en que la inmensidad
Se detuvo
El viento no susurró su esplendor
El dolor cesó…
Tu sonrisa, las estrellas en el cielo
Tu abrazo, mi Señor.
Y navegué, por Dios que te amé!
Hasta naufragar en mi propia inmensidad
Qué extraño descuido de los Dioses hizo
Que te viera por primera vez?
Cómo estaban las estrellas aquella vez?
Quiero saber, debo entender…
Que cuando vuelva a suceder en el cielo
Tal vez sepa que has de volver.

Encontrado en un diario personal, escrito el 8/3/99. No sé de quién es, por momentos me parece el trabajo cursi de un aficionado, otros fragmentos, sobre todo el final, me fascinan. Si alguien conoce al autor, les agradezco me avisen.

domingo, marzo 21, 2010

La agonía de Adso

Y debo decir, ahora, y con las letras bien claras, lo que entonces pensé y casi intenté ocultar ante mí mismo, mientras deambulaba por la meseta, echando de pronto a correr para poder atribuir al movimiento de mi cuerpo las repentinas palpitaciones de mi corazón, deteniéndome para admirar lo que hacían los campesinos y fingiendo que me distraía contemplándolos, aspirando a pleno pulmón el aire frío, como quien bebe vino para olvidar su miedo o su dolor.

En vano. Pensaba en la muchacha. Mi carne había olvidado el placer, intenso, pecaminoso y fugaz (es cosa vil) que me había deparado la unión con ella, pero mi alma no había olvidado su rostro, y ese recuerdo no acababa de parecerle perverso, sino más bién la hacía palpitar como si en aquel rostro resplandeciese toda la dulzura de la creación.

(...)

Podría tratar de escribir que, todavía preso en las redes del pecado, deseaba, pecaminosamente, verla aparecer en cualquier momento, y casi espiaba el trabajo de los obreros por si, de la esquina de una choza o de la oscuridad de un establo, surgía la figura que me había seducido. Pero no estaría escribiendo la verdad, o bien estaría velándola para atenuar su fuerza y su evidencia. Porque la verdad es que "veía" a la muchacha, la veía en las ramas del árbol desnudo, que palpitaban levemente cuando algún gorrión aterido volaba hasta ellas en busca de abrigo; la veía en los ojos de las novillas que salían del establo, y la oía en el balido de los corderos que se cruzaban en mi camino. Era como si la creación me hablara de ella, y deseaba, sí, volver a verla, pero también estaba dispuesto a aceptar la idea de no volver a verla jamás, y de no unirme más a ella, siempre y cuando pudiese sentir el gozo que me invadía aquella mañana, y tenerla siempre cerca aunque estuviese, por toda la eternidad, lejos de mí.

(...)

Como embriagado, gozaba de la presencia de la muchacha en las cosas que veía, y, al desearla en ellas, viéndolas, mi deseo se colmaba. Y, sin embargo, en medio de tanta dicha, sentía una especie de dolor, en medio de todos aquellos fantasmas de una presencia, la penosa marca de una ausencia.

Adso de Melk
El nombre de la rosa
Umberto Eco

jueves, marzo 11, 2010

El resplandor herido

Hay un resplandor herido
luz que se apaga, llama al viento,
esperanza que medra.
Busca entre las tinieblas
densas, opacas
el canto de la vida.
Débil el espesor de su luz,
que irradia y mengua
ya el destino cierra
el ciclo de su pequeño mundo,
la brasa se consume,
el viento la agita, no la aviva.
Luz que se apaga,
es el resplandor herido.

lunes, enero 25, 2010

Reír llorando

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra-el pueblo al aplaudirlo le decía:“eres el más gracioso de la tierra, y el más feliz…” y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores en sus noches más negras y pesadas, iban a ver al rey de los actores, y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso, llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -le dijo-, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.
-Viajad y os distraeréis. -¡Tanto he viajado!.
-Las lecturas buscad. -¡Tanto he leído!.
-Que os ame una mujer. -¡Si soy amado!-.
Un título adquirid. -¡Noble he nacido!.
-¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas.-
¿De lisonjas gustáis? -¡Tantas escucho!-
-¿Qué tenéis de familia? -Mis tristezas.-
¿Vais a los cementerios? -Mucho… mucho.
-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Sí, mas no dejo que me impongan yugos: yo les llamo a los muertos mis amigos; y les llamo a los vivos, mis verdugos.
Me deja -agrega el médico- perplejo vuestro mal, y no debe acobardaros; tomad hoy por receta este consejo:“sólo viendo a Garrick podréis curaros”.
-¿A Garrik? -Sí, a Garrick… la más remisa y austera sociedad le busca ansiosa; todo aquel que lo ve muere de risa; ¡tiene una gracia artística asombrosa!.
-¿Y a mí me hará reír?.
-¡Ah! sí, os lo juro; él sí; nada más él; más… ¿qué os inquieta?.
-Así -dijo el enfermo-, no me curo: ¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida, enfermos de pesar, muertos de tedio, hacen reír como el actor suicida, sin encontrar para su mal remedio!.

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!. ¡Nadie en lo alegre de la risa fíe, porque en los seres que el dolor devora, el rostro ríe, pero el alma llora!.
Si se muere la fe, si huye la calma, si sólo abrojos nuestra planta pisa, lanza a la faz la tempestad del alma un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto, que las vidas son breves mascaradas; aquí aprendemos a reír con llanto, y también a llorar con carcajadas.

Juan de Dios Peza

miércoles, enero 13, 2010

Endimion en Latmos

Yo dormía en la cumbre y era hermoso
mi cuerpo, que los años han gastado.
Alto en la noche helénica, el centauro
demoraba su cuádruple carrera
para atisbar mi sueño. Me placía
dormir para soñar y para el otro
sueño lustral que elude la memoria
y que nos purifica del gravamen
de ser aquel que somos en la tierra.
Diana, la diosa, que es también la luna,
me veía dormir en la montaña
y lentamente descendió a mis brazos
oro y amor en la encendida noche.
Yo apretaba los párpados mortales,
yo quería no ver el rostro bello
que mis labios de polvo profanaban.
Yo aspiré la fragancia de la luna
y su infinita vos dijo mi nombre.

J. L. Borges
Historia de la Noche
(fragmento)