Dijo el Profeta: "Tendrán ojos y no verán".
Dicen los otros: "Lo que importa es el ahora. La mejor calidad al mejor precio. Nuestra gente es lo más importante para nosotros. Vos elegís. Sos libre".
Dijo la Voz en el Desierto: "Tendrán oídos y no oirán".
Dicen los demás: "Con este invento se acabará el hambre en el mundo. Habrá más oportunidades para todos. Esto es el futuro. Ya no habrá más guerras".
Dijo, por fin, el Enviado: "Tendrán boca, y no hablarán".
Dicen todos: "No sabemos lo que queremos, pero lo queremos ya".
Y la tierra lloró por sus hijos: ciegos, sordos, mudos.